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MERS-CoV: la epidemia de coronavirus que se originó en Arabia Saudita

Introducción

En septiembre de 2012, se reportó un brote de una enfermedad respiratoria desconocida en Arabia Saudita. Pronto se descubriría que era causada por un nuevo tipo de coronavirus, del mismo grupo que el virus responsable del SARS. Este nuevo virus, llamado MERS-CoV, ha causado una epidemia que se ha extendido por todo el mundo. En este artículo, exploraremos la historia de MERS-CoV y sus repercusiones en la salud pública.

¿Qué es MERS-CoV?

MERS-CoV (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio - Coronavirus) es un virus que causa enfermedades respiratorias graves. Fue identificado por primera vez en 2012 en Arabia Saudita, y se cree que se originó en murciélagos. Desde entonces, se ha propagado a través del contacto humano a humano y ha causado brotes en Oriente Medio, Asia y África.

Síntomas de MERS-CoV

Los síntomas de MERS-CoV pueden variar desde leves hasta fatales. Los síntomas más comunes son fiebre, tos y dificultad para respirar. Otras posibles síntomas incluyen dolor de cabeza, dolor muscular y de cuerpo, diarrea, náuseas y vómitos.

Transmisión de MERS-CoV

Se cree que el virus se transmite a través del contacto con animales infectados (particularmente camellos) y de persona a persona a través del contacto cercano. Aunque es poco común, también se ha documentado la transmisión del virus a través de ciertos procedimientos médicos, como la diálisis.

Prevención de MERS-CoV

No existe una vacuna específica contra MERS-CoV, aunque se están investigando varias opciones. La mejor manera de prevenir la infección es evitar el contacto cercano con personas y animales infectados. Las personas que viajan a áreas donde circula el virus deben tomar precauciones adicionales, como evitar el contacto con camellos y lavarse las manos con frecuencia.

Tratamiento de MERS-CoV

No hay un tratamiento específico para MERS-CoV. El tratamiento se centra en el alivio de los síntomas y el control de las complicaciones. Algunos pacientes con síntomas graves pueden requerir atención hospitalaria, como oxígeno y soporte ventilatorio.

Casos de MERS-CoV en el mundo

Desde que se identificó por primera vez en 2012, se han reportado varios brotes de MERS-CoV en todo el mundo. La mayoría de los casos tienen lugar en Oriente Medio, pero se han registrado otros en África y Asia. Desde abril de 2020, se habían notificado más de 2.400 casos y más de 800 muertes en todo el mundo.

Brotes de MERS-CoV en Oriente Medio

El primer brote importante de MERS-CoV tuvo lugar en Arabia Saudí entre 2012 y 2013. Desde entonces, ha habido varios brotes más en la región, incluyendo en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Jordania y Omán. También se han registrado casos aislados en otros países, como Kuwait, Líbano y Yemen.

Brotes de MERS-CoV en Asia

A principios de 2015, Corea del Sur experimentó un brote importante de MERS-CoV que afectó a más de 180 personas y provocó 36 muertes. El brote se originó en un viajero que regresó de Oriente Medio y se propagó a través de los hospitales de la región.

Brotes de MERS-CoV en África

Desde 2012, se han registrado varios casos de MERS-CoV en varios países del norte de África, incluyendo Túnez y Egipto. En mayo de 2020, se reportó que había casos de MERS-CoV en Sudáfrica.

Impacto en la salud pública

La propagación de MERS-CoV ha tenido un impacto significativo en la salud pública en todo el mundo. Aunque el número total de casos es relativamente bajo, el virus ha demostrado tener una alta tasa de mortalidad, lo que lo convierte en una amenaza significativa para la salud pública. Además, la propagación del virus ha sido complicada por la falta de información sobre su origen, transmisión y tratamiento.

Conclusiones

MERS-CoV es un virus respiratorio que se origina en animales y se propaga a través del contacto humano a humano. Desde que se identificó por primera vez en 2012, ha habido varios brotes en todo el mundo, especialmente en Oriente Medio. Aunque el número total de casos es relativamente bajo, el virus tiene una alta tasa de mortalidad y representa un riesgo significativo para la salud pública. La mejor manera de prevenir la infección es evitar el contacto cercano con personas y animales infectados, especialmente en áreas donde circula el virus.