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Los factores genéticos y su papel en la predisposición a enfermedades contagiosas

Introducción

La predisposición genética a enfermedades infecciosas siempre ha sido un tema de discusión en la comunidad científica. Aunque sabemos que hay ciertos factores de riesgo para enfermedades contagiosas que son comunes, como la exposición a bacterias o virus, la edad, el estado de salud general y el estilo de vida, también sabemos que algunas personas parecen ser más susceptibles que otras a las enfermedades infecciosas. En este artículo, vamos a analizar el papel que juegan los factores genéticos en la predisposición a enfermedades contagiosas.

La respuesta inmunitaria y la genética

La respuesta inmunitaria es fundamental para proteger el cuerpo contra los patógenos invasores, como las bacterias, los virus, los parásitos y los hongos. Aunque los mecanismos de defensa del sistema inmunológico son complejos, básicamente se divide en dos tipos de respuesta ante infecciones. Estas son la respuesta innata y la respuesta adaptativa. La respuesta innata es la primera línea de defensa del cuerpo contra los patógenos invasores. Se activa inmediatamente después de la exposición a algún agente patógeno y es independiente del antígeno específico contra el cual se está combatiendo. La respuesta innata incluye la activación de células inmunitarias y la producción de ciertos compuestos químicos como citocinas, interferones y factores de necrosis tumoral, que ayudan a detener la proliferación del agente patógeno y a eliminarlo. La respuesta adaptativa es una segunda línea de defensa que se activa específicamente en respuesta a un antígeno invasor, identificado como algo extraño por el sistema inmunológico y orientado a él. La respuesta adaptativa implica la activación de células específicas llamadas células "T" y células "B" que crean anticuerpos. La respuesta adaptativa también puede mantener una "memoria inmunológica" que permite al sistema inmunológico identificar mejor y responder más rápidamente a un patógeno invasor que ya ha encontrado previamente. Los estudios han demostrado que la predisposición genética a la enfermedad infecciosa puede afectar tanto la respuesta innata como la respuesta adaptativa del cuerpo a los patógenos invasores. Los estudios de asociación de todo el genoma han identificado genes específicos que influyen en la respuesta del sistema inmunológico a los patógenos.

Genes relacionados con la respuesta inmune innata

Los estudios han demostrado que ciertos genes influyen en la respuesta inmunitaria innata del cuerpo. Un ejemplo de esto es el gen Toll-like receptor 4 (TLR4), que ayuda a activar la respuesta innata en células inmunitarias llamadas macrófagos y células dendríticas. Además, el polimorfismo del gen TLR4 se ha relacionado con algunas enfermedades infecciosas como la tuberculosis, la sepsis y la meningitis. Otro ejemplo de genes que influyen en la respuesta innata incluye los genes de las células natural killer (NKC), que juegan un papel importante en la eliminación de las células infectadas por virus. Los genes NKC varían entre las personas, lo que puede contribuir a las diferencias genéticas en la capacidad de las células natural killer para combatir virus.

Genes relacionados con la respuesta inmunitaria adaptativa

Los genes que influyen en la respuesta inmune adaptativa también pueden jugar un papel en la predisposición a enfermedades infecciosas. Un ejemplo de un gen específico que se ha correlacionado con la predisposición a varias enfermedades infecciosas es el gen HLA (Antígeno Leucocitario Humano), que ayuda a presentar fragmentos de antígenos específicos para el sistema inmunológico. Los polimorfismos de HLA se han relacionado con enfermedades infecciosas como el VIH y la hepatitis B. También se han identificado genes específicos que influyen en la producción de anticuerpos contra enfermedades infecciosas. El gen AICDA, por ejemplo, está involucrado en la producción de anticuerpos contra algunos virus y bacterias. Las mutaciones en este gen se han relacionado con enfermedades infecciosas recurrentes.

Enfermedades infecciosas específicas y genética

La predisposición genética a enfermedades infecciosas específicas también ha sido bien estudiada. Por ejemplo, la enfermedad de Huntington, una enfermedad neurológica degenerativa, se ha relacionado con una mayor susceptibilidad a las infecciones que pueden afectar al sistema nervioso central. Otros ejemplos incluyen la predisposición genética a infecciones crónicas como el VIH y la hepatitis C.

Conclusión

La predisposición genética a enfermedades infecciosas es un tema complejo que requiere una comprensión completa de la respuesta inmune innata y adaptativa del cuerpo y de cómo los genes influyen en ella. Se han identificado muchos genes específicos que influyen en la predisposición a enfermedades infecciosas, incluyendo aquellos que regulan la respuesta inmunitaria innata y adaptativa. A medida que continuamos investigando los mecanismos genéticos detrás de las enfermedades infecciosas, podemos encontrar nuevas formas de prevenir y tratar estas enfermedades y mejorar la salud pública en general.